Sin pausa, sin descanso: el fascinante “ciclo del corazón”
Maximiliano Javier Rocha-Mares, Celeste Estefanía López-Toscano y Lazara Labra-Rubio

Resumen: El corazón es un órgano incansable que trabaja día y noche para mantenernos con vida. Su función como bomba permite que la sangre rica en oxígeno y nutrientes llegue a todo el cuerpo, este proceso se conoce como ciclo cardíaco y se divide en dos fases: llenado (diástole) y expulsión (sístole). Comprender este ciclo no solo ayuda a médicos a diagnosticar enfermedades, sino también a la población general a detectar señales de alerta como dolor en el pecho, palpitaciones o falta de aire, además, conocer cómo funciona el corazón permite aplicar correctamente RCP en emergencias. Aunque no podemos cambiar factores como la edad o la genética, sí podemos adoptar hábitos saludables: hacer ejercicio, alimentarnos bien y evitar sustancias dañinas como el tabaco. Cuidar nuestro corazón y conocer su funcionamiento es clave para prevenir enfermedades y actuar a tiempo. Entenderlo puede salvar vidas, incluso la tuya o la de alguien cercano.

Palabras clave: ciclo cardíaco, corazón, salud.

El corazón es el héroe silencioso de nuestro cuerpo, trabajando sin pausa ni descanso para mantenernos con vida. Desde el momento en que nacemos hasta nuestro último suspiro, este órgano incansable late miles de veces al día, impulsando la sangre que lleva oxígeno y nutrientes a cada rincón de nuestro organismo, pero, ¿alguna vez te has preguntado cómo logra hacerlo sin fallar?

Comprender el ciclo cardíaco no es solo un dato curioso; es clave para entender cómo funciona nuestro motor de vida y qué puede pasar cuando algo no va bien. Saber cómo trabaja nos permite reconocer los signos de alerta de enfermedades del corazón, esas que si no se detectan a tiempo pueden poner en riesgo nuestra vida. En este artículo exploraremos el fascinante ciclo del corazón y cómo podemos ayudarlo a seguir latiendo fuerte y saludable. ¡Acompáñanos en este viaje por el motor más asombroso del cuerpo humano!

¡El cuerpo humano es una máquina increíble, con un motor aún más asombroso! Imagina que tu corazón es como una bomba que nunca se detiene, trabajando las 24 horas del día. Nuestro corazón late aproximadamente 72 veces por minuto, lo que quiere decir que bombea aproximadamente 200 millones de litros de sangre durante toda nuestra vida… ¿No es interesante pensar cómo ese motor funciona sin descanso desde que nacemos hasta nuestro último día? Comencemos entonces con un breve repaso de su estructura y, posteriormente, de su función.

El corazón trabaja como una bomba incansable que hace circular la sangre por todo el cuerpo. Está dividido en cuatro cavidades: dos superiores (aurícula derecha e izquierda) y dos inferiores (ventrículo derecho e izquierdo), cada una encargada de almacenar y enviar la sangre en dos recorridos principales (figura 1).

Figura 1. Estructura del corazón (esquema proporcionado por los autores)

Primero, en la circulación menor, la sangre que el cuerpo ya usó y que contiene poco oxígeno llega a la aurícula y ventrículo derecho para ser expulsada hacia los pulmones, en los que se recarga de oxígeno y se deshace del dióxido de carbono antes de regresar nuevamente al corazón. Luego, en la circulación mayor, el corazón impulsa esa sangre llena de oxígeno a todos los rincones del cuerpo para alimentar los órganos y tejidos. Y aunque suene sencillo, en realidad ambos recorridos son simultáneos y tienen varias condiciones y reglas para llevarse a cabo de manera adecuada. Así, cuando la sangre ha entregado su oxígeno, regresa al corazón para repetir el ciclo, el cual continúa ininterrumpidamente hasta el momento de la muerte. Además, es importante mencionar otras estructuras relevantes como lo son los conductos (venas y arterías) que conectan al corazón con los pulmones y el resto de cuerpo; y puertas (válvulas cardíacas) que se abren y bloquean la comunicación de cada uno de los segmentos, impidiendo así que la sangre regrese, conservando un flujo estable y óptimo (figura 2).

Figura 2. Circulación en el corazón (esquema proporcionado por los autores)

Ahora hablemos de las fases del ciclo que tiene nuestro “motor de vida”… este trabajo se hace en dos grandes fases que se repiten una y otra vez: 

  1. La fase de “llenado” (diástole)

Empieza cuando la sangre que pasa de las venas cavas y pulmonares, alojadas en las aurículas derecha e izquierda respectivamente, pasa a los ventrículos. Estos se relajan y se expanden para recibir la sangre en un orden curioso: primero la sangre entra de forma rápida, luego lo hace más despacio, para que finalmente las aurículas den un pequeño empujón y la sangre adecuada entre a los ventrículos, cerrándose allí las válvulas, conservándose la sangre e impulso. Esta fase es muy importante, porque si el corazón no se llena bien, no podrá expulsar de buena forma la cantidad óptima de sangre, alterando el ciclo.

  1. La fase de “expulsión” (sístole)

Aquí los ventrículos llenos de sangre se aprietan con fuerza (contracción), en los que la misma es expulsada hacia las arterias pulmonares y la aorta desde el ventrículo derecho e izquierdo respectivamente, llegando así a los pulmones y resto del cuerpo.

Esta fase también tiene sus propios pasos: primero, el corazón se contrae sin expulsar sangre inmediatamente; después, al abrirse las válvulas que conectan con las arterias antes mencionadas, la sangre sale de manera rápida y, enseguida, un poco más despacio, al final dejando siempre un poco en cada ventrículo.

¿Qué controla todo esto?

El sistema nervioso y las hormonas son los encargados de indicarle al corazón cuándo debe latir más rápido o con más fuerza, por ejemplo, durante el ejercicio o en situaciones de estrés. Por otro lado, las válvulas cardíacas, como ya vimos, controlan la dirección y cantidad del flujo sanguíneo dentro del corazón, evitando que la sangre regrese hacia donde vino. Y lo más importante es que el corazón contiene células especializadas capaces de generar impulsos eléctricos por sí mismas, lo que le permite mantener un ritmo constante e independiente del resto del cuerpo, aunque puede recibir influencia de éste.

¿Por qué es importante?

Un corazón que funciona bien se encarga de que la sangre circule de manera adecuada, llevando oxígeno y nutrientes a todas las células de nuestro cuerpo. Sin embargo, factores como la edad, algunas enfermedades o malos hábitos, como no hacer ejercicio o comer mal, pueden afectar este proceso y hacer que el corazón no trabaje tan eficientemente.

Conocer adecuadamente el ciclo cardíaco es de suma importancia, ya que a los médicos les permite conocer cualquier alteración en él, puede ayudar a diagnosticar y notar enfermedades relacionadas con el corazón, pues en algunas ocasiones puede incluso interrumpir este ciclo. Las anomalías en el corazón pueden conducir a problemas significativos en la salud. Por otro lado, para la población en general es de mucha ayuda, ya que pueden entender mejor sus padecimientos y llevar una adecuada comunicación con su médico, si es que tienen alguna alteración en el corazón, además les ayuda tomar decisiones óptimas y dar un mejor seguimiento a su tratamiento. Cuando todos estamos al tanto del funcionamiento del ciclo cardíaco, comprendemos mejor las enfermedades del corazón y también aprendemos a seguir las indicaciones de prevención y cuidado dadas por especialistas, claramente. Como las siguientes recomendaciones:

  1. Actividad física: la actividad física regular es fundamental para prevenir y tratar diversas enfermedades crónicas, especialmente las cardiovasculares. La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda al menos 150 minutos de actividad moderada o 75 minutos de actividad intensa por semana para mejorar la salud del corazón. Se ha demostrado que las personas activas tienen menos probabilidades de desarrollar enfermedades cardiovasculares y más de disfrutar una vida más larga. Sin embargo, la OMS también alerta que aproximadamente un cuarto de la población mundial no realiza suficiente actividad física, lo cual es más común entre los adultos mayores, ya que es importante que los ejercicios sean adecuados a las capacidades y condiciones de cada persona; por ejemplo, siendo estas caminatas, nadar, bailar o ejercicios de resistencia ligeros. Realizar ejercicio de manera regular no solo mejora la salud del corazón, sino que también tiene beneficios para la salud mental y general.
  2. Dieta saludable: para cuidar tu corazón y prevenir enfermedades cardiovasculares, es clave seguir una dieta saludable. Esto significa comer menos alimentos con muchas grasas, sal y colesterol, y darles prioridad a las frutas, verduras, y alimentos ricos en fibra. Reducir el consumo de comidas fritas, procesadas y refrescos puede ayudarte a evitar el sobrepeso y la obesidad, que son factores de riesgo para problemas del corazón. Además, es benéfico optar por grasas saludables como las que se encuentran en el aceite de oliva, los frutos secos y el aguacate, y comer pescado rico en omega-3, como el salmón. Mantener una dieta balanceada te ayudará a mantener tu corazón en buen estado y reducir el riesgo de enfermedades.
  3. Evitar consumo de sustancias nocivas para la salud: para proteger tu corazón y tu salud en general, es fundamental evitar el consumo de sustancias dañinas como el tabaco, el alcohol y las drogas. Fumar es uno de los principales factores de riesgo para las enfermedades cardiovasculares, ya que daña los vasos sanguíneos y aumenta la presión arterial. El consumo excesivo de alcohol también puede afectar el corazón, elevando el riesgo de hipertensión y otras complicaciones. Mantenerse alejado de estas sustancias no solo reduce el riesgo de enfermedades cardiovasculares, sino que también mejora tu bienestar general y te ayuda a sentirte mejor cada día. Priorizar hábitos saludables, como evitar estas sustancias, es clave para una vida larga y saludable.

Con estas medidas preventivas ayudamos a nuestro cuerpo a seguir funcionando de manera correcta, evitando o controlando enfermedades como hipertensión arterial, aumento del colesterol o grasas y la diabetes tipo 2.

¿Esta información puede salvar vidas?… ¡Claro que sí!

Otro gran beneficio de conocer el ciclo cardíaco es saber cómo realizar correctamente la RCP, toda la población debería tomar cursos de primeros auxilios, ya que el hacerlos correctamente puede salvar muchas vidas. La reanimación cardiopulmonar o RCP, por sus siglas, es una técnica que se utiliza cuando una persona deja de respirar y/o su corazón deja de latir, el objetivo de dicha técnica es mantener la circulación de sangre oxigenada hacia todo el cuerpo, principalmente al cerebro; se realizan compresiones en el pecho, tratando de profundizar un cm y que estas compresiones sean entre 100-120 por minuto, con ciclos de 30 compresiones con dos momentos de oxigenación (ventilaciones) entre cada ciclo (figura 3).

Figura 3. Técnica RCP (ilustración proporcionada por los autores)

En este punto se preguntarán ¿qué tiene que ver todo esto con saber sobre el ciclo cardiaco? Es importante conocer las fases y el ciclo, ya que si las compresiones se realizan demasiado rápido, evita que la sangre pase correctamente por el corazón y, combinado con las ventilaciones, que haya buena oxigenación de la sangre y, por lo tanto, de todo el cuerpo; por otro lado, si se dan demasiado lento, la sangre no circula bien por el cuerpo, no tiene llegada a todos los órganos, por lo tanto tampoco pueden tener oxígeno, entonces aquí está la importancia de conocer el ciclo cardíaco y sus dos principales fases.

De esta misma manera, ayuda a que todos tomemos conciencia de la importancia de nuestro corazón y la importancia de su ciclo, así como ayuda a que las personas que tienen enfermedades cardiacas comprendan mejor sus tratamientos y puedan manifestar mejor todas sus dudas sobre estos.

¿Qué síntomas me dicen que algo anda mal con mi corazón?

Si sientes un dolor en el pecho que se siente como una opresión, ardor o presión fuerte, y que incluso puede extenderse al brazo, cuello, mandíbula o espalda, es una señal de alerta. También es preocupante si te cuesta respirar, sientes palpitaciones fuertes o irregulares, o tienes mareos repentinos que pueden llevarte al desmayo. Otros síntomas como sudoración excesiva, náuseas o una sensación de fatiga extrema pueden ser señales de un problema cardíaco, especialmente en personas mayores, mujeres o diabéticos, quienes a veces no presentan el típico dolor en el pecho. Si notas estos síntomas o tienes dudas sobre ellos, busca ayuda médica de inmediato, ya que actuar rápido puede salvarte a ti o a tus seres queridos.

El ciclo cardíaco es el motor que mantiene con vida a nuestro organismo, permitiendo que la sangre lleve oxígeno y nutrientes a cada rincón del cuerpo. Comprender cómo funciona nos ayuda a detectar posibles alteraciones y tomar medidas para cuidar nuestro corazón. Aunque algunos factores de riesgo no pueden modificarse, adoptar hábitos saludables como una buena alimentación, actividad física regular y evitar sustancias dañinas puede mejorar la eficiencia de nuestro ciclo cardíaco y prevenir enfermedades graves. Además, conocer su funcionamiento también es clave en situaciones de emergencia, como en la RCP, pues una correcta comprensión del ciclo cardíaco puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte. Nuestro corazón trabaja sin descanso por nosotros; entenderlo y protegerlo es lo mínimo que podemos hacer.

Sugerencia de citación:
Rocha-Mares, M.J., López-Toscano, C.E. & Labra-Rubio, L. (2026, marzo). Sin   pausa,   sin   descanso:   el   fascinante   “ciclo   del   corazón”. Medicina y Cultura, 4(1), mc26-a07. https://doi.org/10.22201/fm.medicinaycultura.2026.4.1.7

Maximiliano Javier Rocha Mares

Estudiante de la Licenciatura en Médico Cirujano en la Universidad de Guanajuato, en León, Guanajuato, México.

Contacto: mj.rochamares@ugto.mx

 

Celeste Estefanía López Toscano

Estudiante de la Licenciatura en Médico Cirujano en la Universidad de Guanajuato, en León, Guanajuato, México.

Contacto: Ce.lopeztoscano@ugto.mx

Lecturas recomendadas

Goldman, L., Ausiello, D. A., & Schafer, A. I. (2017). Goldman-Cecil. Tratado de medicina interna.

Jameson, J. L., Loscalzo, J., Kasper, D. L., Longo, D. L., Fauci, A., & Hauser, S. L. (2022). Harrison principios de medicina interna.

 

¡Lee más de nuestro contenido!

Museos de la medicina

Museos de la medicina

El número de marzo de 2023 de la publicación periódica titulada Boletín de Humanidades Médicas, publicado en la Universidad Nacional de Tucumán, Argentina, describe e ilustra varios museos de la Medicina en diversos países: Bélgica (Bruselas), Portugal (Lisboa),...

Vol. 3 No. 2

Medirse uno mismo

La muerte y yo no somos amigas

Medicina Nahua: resistencia y reintegración del alma/mente con el universo-cuerpo

Cómo escribir sobre ciencia y atrapar a los lectores

Vol. 1 No. 2

¡Síguenos en instagram!